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Perfusión cerebral – Tomografía computada multidetector, y su valor en la evaluación del infarto cerebral

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Perfusión cerebral y diagnóstico

Se conoce como infarto cerebral o evento vascular cerebral (EVC) a cualquier alteración cerebral de tipo focal, extensa y que sea de duración transitoria o permanente, causado por trastornos en la circulación cerebral vascular.

Puede presentarse como un proceso agudo con los síntomas y signos característicos de la región afectada, o bien de forma insidiosa, ya que dependerá de la región cerebral que esté afectando.

Según la OMS, el EVC es el desarrollo rápido de signos clínicos o deterioro neurológico de la función cerebral o general, que persisten 24 horas o más, y que llevan a la muerte.

Puede ser de dos tipos

Isquémico y hemorrágico (Figura 1). En México es causa de aproximadamente 200 mil muertes al año y es también causa importante de incapacidades. Su frecuencia aumenta con la edad. Se le considera una enfermedad de pacientes de edad avanzada; sin embargo, llega a afectar también a niños y a jóvenes.

Representa de 10 a 12% de la mortalidad en los países industrializados, donde es la tercera causa de muerte y la primera de invalidez; 88% de los casos se presenta en personas mayores de 65 años.

Infarto cerebral

Afecta más a los hombres (1.1 a 2.2%). Aproximadamente de 80 a 90% de las
enfermedades cerebrovasculares son de origen isquémico u oclusivo arterial, y de 10 a 15% se debe a una hemorragia.

El daño cerebral por isquemia es resultado de la reducción del riego sanguíneo al cerebro de manera local o difusa, esto provoca hipoxia en el tejido cerebral y posteriormente, muerte del tejido cerebral.

Después de establecida una agresión aguda al sistema nervioso central (SNC), se pueden distinguir en el encéfalo al menos dos áreas:

Una central con daño estructural irreparable que, por tanto muere, y otra área periférica que podría recuperar la función perdida conocida habitualmente como ‘penumbra’ (Fig 2).

Esta última es de gran interés en la práctica médica, pues su tamaño supera al del
área central y se correlaciona mejor con las alteraciones funcionales neurológicas observadas en la clínica. En esta zona se produce un daño funcional que puede ser potencialmente reversible y, por lo tanto, se le considera como la única área tratable.

En general, existe consenso en que el área de penumbra es una región de tejido encefálico con daño funcional en riesgo de afectarse irreversiblemente, pero potencialmente viable y por tanto, recuperable.

Ninguna célula puede sobrevivir a un estado prolongado de isquemia.

Cualquier recuperación sólo es posible cuando se ha restaurado el flujo sanguíneo normal, para lo cual cada individuo solo posee un lapso menor a 6 horas desde que inician los síntomas, hasta el momento del tratamiento, por lo resulta de vital importancia la selección y el diagnóstico precoz.

Perfuión cerebral

La perfusión por tomografía es una técnica relativamente nueva y confiable para la detección del la zona central del infarto, y para la detección de la penumbra. Como se mencionó previamente, presenta además importantes ventajas para su uso en diferentes contextos hospitalarios al ser fácilmente asequible, rápida, económica.

Potencialmente permite un análisis preciso y es una alternativa en el caso de que la resonancia magnética esté contraindicada, sin embargo, proporciona información respecto de la vascularización arterial cerebral, de la hemodinámica capilar y del parénquima cerebral.

Por lo tanto, en manos de los especialistas en radiología e imagen, permite establecer de forma temprana y óptima el área del cerebro que puede quedar con un daño irreversible en caso no realizarse el tratamiento oportuno.

Asimismo, permite que al finalizar la administración del trombolítico pueda demostrarse la efectividad del mismo, disminuyendo con esto todas las secuelas que potencialmente condicionan esta enfermedad, siendo prioritaria la comunicación efectiva entre el medico tratante y el especialista en radiología e imagen para seleccionar al paciente candidato ideal, que pueda beneficiarse de la terapia de reperfusión, siendo el diagnóstico y la utilización de éste método algo desconocido.

 

En nuestro centro de especialistas en radiología e imagen CERAM disponemos de esta tecnología, así como el resto del equipo multidisciplinario para la atención de los casos sospechosos, por que es vital que los pacientes acudan a la brevedad para iniciar el tratamiento oportuno.

Para mas información acuda con su radiólogo, o directamente a nuestro gabinete.

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